Somos reproductoras del mundo


Literal y metafóricamente.

Nuestro vientre reproduce a nuestra raza. Nuestro vientre es la esperanza de la supervivencia del ser humano.

Pero también reproducimos lo que conlleva el ser humano: amor, pero también odio; alegría, pero también dolor.

Muchos estudios han demostrado que las mujeres somos las principales reproductoras del machismo, porque desde que somos madres comenzamos a "educar" para crear "machitos". Les impedimos romper el cordón umbilical con chantajes; les recordamos eternamente que ninguna mujer es como su madre, que ninguna le sabrá resolver mejor sus problemas que su madre, incluyendo cocinar. Las madres les pedimos que no laven, que no recojan su plato, que para eso nos tienen o para eso está su hermana. Y si su esposa lo hace enojar, le aconsejamos que la "meta en cintura" para que aprenda. Las madres que son maestras también reproducen el machismo. Prefieren a los alumnos que a las alumnas, porque ellos sí lograrán seguir estudiando, en cambio las niñas terminarán... pero truncando los estudios, ¿para que perder tiempo en ellas?

Hemos pensado estas y muchas más formas en que las mujeres-madres hemos reproducido el machismo. Pero...

Ahora sabemos que no es "natural". Que hemos educado así porque así fuimos educadas. Y cada día tratamos de romper esta espiral de poder y de violencia, de reproducción de la misoginia y el machismo. Ahora estamos reproduciendo no sólo mejores hombres, sino también mejores mujeres, porque sin duda, lo que le suceda a un sexo repercutirá siempre en el otro, sea bueno o malo. Ahora buscamos que lo que tengamos que reproducir, sean mejores formas de convivencia entre los dos sexos, basadas en el respeto, la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de las diferencias.


Es difícil ir contra corriente


Regularmente es difícil ir contra corriente.

Si no pensamos igual que el resto, resulta que somos locas, amargadas o rencorosas. Y si pensamos igual, somos unas enajenadas y sin criterio.

Lo cierto es que también regularmente el ir contra corriente nos ha enseñado más que el dejarnos llevar cual hojas en el viento.

A veces es sano ser hojas al viento, barcos a merced de las olas.

Pero la mayoría de las veces ir contra corriente nos hace más fuertes, decididas, luchonas, cabronas y, sobre todo, más mujeres.




Nos gusta celebrarnos

Este 8 de Marzo es el Día Internacional de las Mujeres. Les enviamos besos y abrazos a todas, y... ¡gracias por existir!



Y de pasadita, ¡felicidades a Mujeres.Net por su primer año en el ciberespacio!


No Odiamos a los Hombres


No, no no. Somos feministas pero eso no significa que odiemos a los hombres ni estemos en contra de ellos. Nos parece increíble que en estos días todavía se crea que ser feminista es pelear y estar contra los hombres. No. Al contrario. Las feministas lo que queremos es sumar, no dividir ni restar.

El asunto es que tenemos que comprender que hoy no es ayer. Ahora se habla más de igualdad de derechos, y se comienza a ver como una realidad social, necesaria e imprecindible. Antes no. Por eso antes fue necesario un feminismo más radical, fuerte, duro. Era necesario porque ninguna puerta estaba abierta y había que abrirlas a fuerza.

Hoy no es así ya. La sociedad ha ido aprendiendo. Por eso ahora ven a las feministas radicales como seres exagerados, excesivos. Pero de no haber sido por ellas, por las radicales, no nos podríamos dar el lujo de ahora ser más cursis y melosas. Y aun así siguen siendo necesarias en ciertos ámbitos, en demandas y luchas específicas.

Y por supuesto no odiamos a los hombres. Tuvimos que exigir, porque históricamente a las mujeres se nos minimizó, pero no buscamos defender nuestros derechos sólo por llevar la contraria o ir contra el sexo opuesto, sino para ponernos a la misma altura de derechos y oportunidades, porque así debe ser. Empatar estos derechos y oportunidades ha sido el objetivo del feminismo, no pelear sólo porque son hombres y nosotras mujeres.

La sociedad somos ambos sexos. No sólo los varones, no sólo las mujeres. Ambos. Y por tanto merecemos ambos una vida digna. Los hombres, nuestros hermanos, padres, hijos, amigos, novios, esposos, amantes, son tan valiosos como nosotras mismas. Estamos las mujeres incluso en proceso de re-conocer nuestra valía. Los hombres deberían hacer lo propio. ¿Se imaginan una sociedad con mujeres y hombres conscientes de su valía, de sus derechos, de su entorno y de sus vidas? Pues eso buscamos las feministas...

Felíz Día del Amor y de la Amistad



Este 14 de febrero, Día de San Valentín o Día del Amor y la Amistad, no sabemos cómo agradecer la amistad que a miles de kilómetros nos han brindado nuestros amigos y amigas cibernautas y blogonautas.
Así que desde este humilde espacio queremos rendirle honor a quienes han pasado por aquí y nos han distinguido con sus comentarios o enlaces.
Gracias, muchas gracias a:

Ernesto, Shung, Esmeralda, Libraria, Maribel, Elsa, Alicia, Margee, Katy, Instants, Paz, Eratóstenes, Valery, Maggi, Principe, Nosotras

También las feministas nos deprimimos


¿O qué? ¿Creían que no? Que andábamos por la vida, cada día, cada segundo, con la sonrisa y el humor exelente? Pues no. ¡Somos seres humanos! Hay cosas que nos entristecen hasta la depresion, incluso también nos afectan las hormonas. Somos feministas, pero también tenemos "nuestros días".
Platicando entre nosotras (las que escribimos en este blog), llegamos al consenso de lo que nos deprime:

-El hambre en el mundo
-La violencia y disciminación de género
-El machismo
-La rivalidad entre mujeres
-La corrupción
-La pornografía infantil
-La trata de mujeres y menores
-La existencia de locos como Bush
-La existencia de locos que lo siguen
-Los lamebotas
-El deterioro ambiental
-Las muertes que pudieron evitarse
-El poder utilizado para el mal
-La inequidad de género
-La desigualdad de oportunidades
-La escasez de comentarios en el blog

Pero deprimidas o no, seguimos adelante, siempre.

Somos lo que Comemos

Aunque somos feministas, nos interesa mantenernos en forma. A veces creemos que el consumismo y la publicidad nos han alcanzado; que hemos comprado esa idea manipuladora de la mujer delgada-mujer éxito. Pero no, de veras, lo que sucede es que comprendemos lo cierto de mantenernos saludables.
Tampoco es cierto que seamos lo contrario. O sea, que todas las feministas somos gordas y feas, o que lo somos a propósito para que se note que no caemos en la manipulación de los medios... Y si estamos pasaditas de peso, tampoco quiere decir que estemos amargadas. El asunto es que hay de metabilismos a metabolismos, y no todos lor organismos reaccionan igual.


La razón que más se acerca a nuestra verdad [las feministas de este blog] es que nos preocupamos por nuestro cuerpo por salud. No buscamos la esbeltez por apariencia, sino buscamos ejercitar ese cuerpo que nos permite movernos y vivir. Por supuesto estamos muy lejos de caer en la bulimia o la anorexia, o ser comedoras compulsivas, no porque seamos mejores que quienes han sufrido esos trastornos alimenticios, sino sólo porque hemos podido y tenido la suerte de sentarnos a reflexionar la importancia del ejercicio, de mantener un peso promedio y de alimentarnos lo más sano que se pueda dentro de este mundo lleno de mensajes obsesivos y de excesos.
Las feministas de este blog comemos por placer, pero sin excesos, y buscando lo más sano y natural, que no deja de ser rico y variado.
Aqui sí creemos en eso de "eres lo que comes". ¿Estás sana(o)? ¿Estás en tu peso? ¿Disfrutas lo que comes, sin sentimientos de culpa después? ¿Ejercitas tu cuerpo no precisamente para verte bien, sino para sentirte bien? Felicidades. Eres de las(os) nuestras(os).