
Regularmente es difícil ir contra corriente.
Si no pensamos igual que el resto, resulta que somos locas, amargadas o rencorosas. Y si pensamos igual, somos unas enajenadas y sin criterio.
Lo cierto es que también regularmente el ir contra corriente nos ha enseñado más que el dejarnos llevar cual hojas en el viento.
A veces es sano ser hojas al viento, barcos a merced de las olas.
Pero la mayoría de las veces ir contra corriente nos hace más fuertes, decididas, luchonas, cabronas y, sobre todo, más mujeres.
3 comentarios:
Excelente blog, felicidades, yo tengo el de http://mujeresporlademocracia.blogspot.com....diganme si puedo tomarles algunas notas, claro difundiendo la fuente, saludos desde Mexico cd. Hilda Venegas
Me gustó tu blog.
Recién lo descubro y lo voy a visitar seguido.
http://cinecuentos.blogspot.com
Que cierto :)
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