Aunque somos feministas, nos interesa mantenernos en forma. A veces creemos que el consumismo y la publicidad nos han alcanzado; que hemos comprado esa idea manipuladora de la mujer delgada-mujer éxito. Pero no, de veras, lo que sucede es que comprendemos lo cierto de mantenernos saludables.
Tampoco es cierto que seamos lo contrario. O sea, que todas las feministas somos gordas y feas, o que lo somos a propósito para que se note que no caemos en la manipulación de los medios... Y si estamos pasaditas de peso, tampoco quiere decir que estemos amargadas. El asunto es que hay de metabilismos a metabolismos, y no todos lor organismos reaccionan igual.

La razón que más se acerca a nuestra verdad [las feministas de este blog] es que nos preocupamos por nuestro cuerpo por salud. No buscamos la esbeltez por apariencia, sino buscamos ejercitar ese cuerpo que nos permite movernos y vivir. Por supuesto estamos muy lejos de caer en la bulimia o la anorexia, o ser comedoras compulsivas, no porque seamos mejores que quienes han sufrido esos trastornos alimenticios, sino sólo porque hemos podido y tenido la suerte de sentarnos a reflexionar la importancia del ejercicio, de mantener un peso promedio y de alimentarnos lo más sano que se pueda dentro de este mundo lleno de mensajes obsesivos y de excesos.
Las feministas de este blog comemos por placer, pero sin excesos, y buscando lo más sano y natural, que no deja de ser rico y variado.
Aqui sí creemos en eso de "eres lo que comes". ¿Estás sana(o)? ¿Estás en tu peso? ¿Disfrutas lo que comes, sin sentimientos de culpa después? ¿Ejercitas tu cuerpo no precisamente para verte bien, sino para sentirte bien? Felicidades. Eres de las(os) nuestras(os).
Tampoco es cierto que seamos lo contrario. O sea, que todas las feministas somos gordas y feas, o que lo somos a propósito para que se note que no caemos en la manipulación de los medios... Y si estamos pasaditas de peso, tampoco quiere decir que estemos amargadas. El asunto es que hay de metabilismos a metabolismos, y no todos lor organismos reaccionan igual.

La razón que más se acerca a nuestra verdad [las feministas de este blog] es que nos preocupamos por nuestro cuerpo por salud. No buscamos la esbeltez por apariencia, sino buscamos ejercitar ese cuerpo que nos permite movernos y vivir. Por supuesto estamos muy lejos de caer en la bulimia o la anorexia, o ser comedoras compulsivas, no porque seamos mejores que quienes han sufrido esos trastornos alimenticios, sino sólo porque hemos podido y tenido la suerte de sentarnos a reflexionar la importancia del ejercicio, de mantener un peso promedio y de alimentarnos lo más sano que se pueda dentro de este mundo lleno de mensajes obsesivos y de excesos.
Las feministas de este blog comemos por placer, pero sin excesos, y buscando lo más sano y natural, que no deja de ser rico y variado.
